George Clooney adquirió en el año 2002 Villa Oleandra, una fabulosa mansión que había pertenecido a la familia Heinz. El famoso actor norteamericano pagó la friolera de 12 millones de euros por la lujosa villa que le sirve como lugar de descanso después de atender sus numerosos compromisos profesionales, compra de cápsulas Nespresso incluida.


