La actriz Megan Fox lo tiene todo: es joven, guapísima y una de las mujeres más deseadas del mundo, protagoniza una carrera en brillante ascenso, disfruta de una vida sentimental feliz junto a su marido, el también actor Brian Austin Green (el ex Sensación de Vivir, que francamento ha mejorado su imagen con los años), y gana mucho dinero para gastar en caprichos y lujos. Sin embargo, ella no es particularmente ostentosa y sabe conjugar suntuosidad y sencillez como nadie. Un ejemplo es la casa que comparte son Green en un exclusivo barrio de Los Ángeles: verdadero lujo sin excesos ni excentricidades.

La mansión de Megan Fox y Brian Austin Green tiene
cuatro amplios dormitorios y cinco cuartos de baño, uno de ellos equipado como un balneario. Por supuesto, cuenta también con una espléndida piscina dentro de una amplia finca. La casa les ha costado la escalofriante cifra de 2,9 millones de dólares, más de 2 millones de euros, y es toda una muestra del estilo clásico de Hollywood, de cuando llegaron las estrellas mundiales para rodar las películas que han quedado para siempre en la historia del cine.
Construida en 1935, con un inequívoco aire mediterráneo, suma más de 5.000 metros cuadrados y dispone de unas impresionantes vistas sobre la ciudad.

El interior de la mansión llama la atención por su sencillez y amplitud, siguiendo la máxima de que el verdadero lujo es el espacio, magistralmente aprovechado en terrazas y zonas verdes frondosas.

De megan Fox puede decirse que tiene muy buen gusto, a la hora de escoger un
hogar confortable, sin estridencias y con todas las comodidades que una estrella de Hollywood necesita. Desde luego, un auténtico nido de amor para la pareja, que se conoció durante el rodaje de la película
Hope & Faith, y cuya relación sentimental ha pasado por diversos altibajos hasta que se casaron el pasado año.