Los millonarios rusos sienten verdadera afición por los yates caros y lujosos, tanto, que las dos embarcaciones más suntusosas del mundo pertenecen a magnates del país de los Urales. Así, el hombre más rico de Rusia, Roman Abramovich, acaba de hacerse con el ‘Eclipse’, que es todo un palacio flotante de 175 metros de eslora


