A Rolls Royce parece no haberle afectado de momento la crisis económica, ya que, en el 2008 batió su particular récord de ventas, consiguiendo un éxito comercial sin precedentes. De ahí, que se haya decidido a aumentar su gama de vehículos con el Rolls Royce 200EX.

Rolls Royce 200EX by Rolls Royce
Este precioso vehículo cuyo apodo es “Baby rolls” medirá “solo” 5.4 metros de longitud y representa lo más nuevo de la mítica marca británica. Su impresionante figura, con marcados ángulos de carrocería y gran parrilla dominada por el “Espíritu del éxtasis”, figura emblemática de la casa.
Posee cuatro puertas, abriéndose las dos de atrás en el sentido contrario al de las delanteras para facilitar el acceso a bordo del habitáculo. Dispondrá de unas poderosas llantas de 20 pulgadas y siete brazos con molduras en plata satinada, las medidas de los neumáticos delanteros serán 255/45 por 285/40 de los traseros.
Su chasis se ha diseñado partiendo de la nueva plataforma del serie 7 de BMW, marca a la cual pertenece Rolls Royce desde 1998 y tendrá unas dimensiones de: los ya mencionados 5,4 metros de largo por 1,95 metros de ancho con algo más de 1,5 metros de altura, la distancia entre ejes asciende a 3.3 metros. Dimensiones algo más reducidas en general que su predecesor el Phantom Coupé.
El futuro 200EX dispondrá de una transmisión automática ZF de siete velocidades.
Su interior conservará el lujo y la distinción de los Rolls, mandos ergonómicos, maderas nobles, revestido todo él de pieles de excelente calidad, incluida “cachemira”, navegador, faros con leds, etc. El excepcional acabado, rematado en un proceso artesanal que supera las 350 horas por cada coche, son señas de identidad de Rolls Royce.
El precio básico de este modelo se puede situar alrededor del medio millón de euros, ahora bien, las infinitas posibilidades que ofrece la marca a la hora de personalizar el vehículo provoca dos cosas: no encontrara uno igual a otro y que su precio se dispare a cotas insospechadas. La mayoría de sus propietarios gastan más dinero en personalizarle y conseguir una pieza única que lo que cuesta realmente el coche.


