Este lujoso deportivo puro, es un ejercicio de diseño, tanto por sus espectaculares líneas externas como por lo que guarda en su interior.Será fabricado en Estados Unidos a un ritmo de 200 unidades al año por el fabricante americano Roon Motor. Su precio de venta se situará en 150.000 dólares, pero ya puede reservarse depositando una señal de 50.000 dólares.

No solo su precioso diseño llama la atención, hay otra cosa que le hace todavía más especial: puede funcionar con hidrogeno y además lo genera el mismo, con lo cual no necesitamos de una estación para repostar.
Su propulsor, un Acura V-tech de seis cilindros en V con 3.500 cc y que rinde a una potencia máxima de 450 CV también puede funcionar con gasolina

En el coche no van montados depósitos de hidrógeno a presión, ni necesita repostar en ningún sitio, el hidrogeno lo consigue mediante hidrólisis de un depósito de agua que si monta el Scorpion.
No dispone de baterías como la mayoría de coches que funcionan con hidrógeno, ya que no es eléctrico, el Scorpion quema hidrógeno como quema gasolina, y lo hace gracias a un motor de combustión interno de hidrógeno (ICE). Este motor no produce CO2, pero al quemar también gasolina si se producen emisiones aunque a un nivel bastante más bajo que otros deportivos de su clase.
Es un primer paso de los superdeportitos al consumo de hidrogeno, deberán de seguir evolucionando para conseguir que está sea su única fuente de alimentación.


