Lleva el nombre de Nicola Tesla, el genial físico serbio que revolucionó nuestra concepción de la electricidad a principios del pasado siglo: el deportivo Tesla Roadster es, hoy por hoy, la vanguardia de los coches eléctricos de altas prestaciones. Y, sí, es un deportivo, con un diseño sorprendente, movimiento ultrasilencioso y, por supuesto, no contamina.

Una joya de tecnología estadounidense que reúne características realmente asombrosas: acelera de 0 a 100 kilómetros en menos de cuatro segundos, y es capaz de recorrer 400 kilómetros con una sola recarga. El costo en energía por kilómetro recorrido se traduce en poco más de un céntimo de euro: ¡cien kilómetros por un euro, todo un sueño! Además, el motor del Tesla Roadster es prácticamente silencioso, lo que no impide que alcance unas velocidades máximas de 200 kilómetros por hora.

Si alguna pega se le puede poner es la de la recarga: aunque en el Tesla Roadster se ha conseguido reducir drásticamente el tiempo para completar la carga, solamente tres horas y media, sigue siendo un handicap para los viajes de larga distancia. Su batería tiene una vida útil de 160.000 km.

Su precio es una ‘ganga’, si se tienen en cuenta las características del vehículo: 98.000 dólares, poco menos de 68.000 euros. En la actualidad, los ingenieros de la casa trabajan para incorporar al Tesla Roadster un sistema de paneles solares que permitirán que el coche se mueva sin gastar dinero en electricidad. Tal vez, en el futuro, pueda incluso recargarse mientras viajas, evitando así el problema de tener que detenerse durante más de tres horas para reponer la batería.
Además de todo esto, el diseño es verdaderamente cool, sin tubo de escape, con multitud de pequeños detalles que lo convierten en todo un objeto de deseo del que se puede presumir sin temor de quedar como un snob: se trata, ante todo, de verdadera actitud eco.