Audi lanza al mercado una edición exclusiva de su deportivo más radical, el R8. Con el apellido GT, este modelo solo podrá ser disfrutado por 333 afortunados que dispongan de una cantidad de dinero cercana a los 210.000 euros. Cada uno de ellos va identificado con su número de producción en el pomo de la palanca de cambios.

La obsesión de los ingenieros de Audi ha sido el peso del vehículo, gracias al empleo de una serie de materiales ligeros, han conseguido reducir este hasta en 100 kilos con respecto a la versión básica del R8. Para rebajar el peso, la marca de los cuatro aros emplea una carrocería de aluminio llamada Audi Space Frame (ASF) que pesa sólo 210 kilogramos; y el bastidor del motor se ha fabricado en magnesio ultraligero.
El aspecto de este R8 GT es todavía más afilado que el de su predecesor, facilitando su penetración en el viento. Mide 4,43 metros de largo, 1,93 de ancho y apenas 1,23 de alto. Algunas de las novedades que podemos ver en su exterior son el nuevo deflector de fibra de carbono, los grupos ópticos con tecnología LED para todas sus funciones y la nueva decoración en gris titanio mate del marco de la parrilla, los bordes y las varillas de las tomas de aire.
Las tomas de aire laterales y las carcasas de los espejos retrovisores también han sido redecoradas en carbono mate. Las llantas de aluminio de 19 pulgadas son de nuevo diseño y disponen de cinco radios en forma de Y. El logo GT aparece incrustado en las defensas laterales. En su zaga recibe un nuevo alerón, un difusor fabricado en fibra de carbono composite y unos nuevos grupos ópticos dotados de LED con carcasas oscuras y cristales claros.
El propulsor de 10 cilindros dispuestos en V también ha recibido una serie de retoques que le otorgan 35 CV extras para llegar a un máximo de 560 Cv con un impresionante par motor de 540 Nm. Con él, esta versión exclusiva del Audi R8 es capaz de pasar de parado a 100 Km. /h en apenas 3,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima superior a los 320 Km. /h.
Asociado al motor va un cambio R Tronic con modo normal o sport que se puede gobernar desde el juego de levas situado en el volante o desde la pequeña palanca de cambios situada en el túnel central del habitáculo. Dispone de la tracción total «quattro» y del Launch Control, sistema que permite la aceleración plena del motor con el vehículo parado para una salida espectacular.
Tonos de pintura exclusivos, tapicerías de ensueño y un sistema de sonido firmado por Bang & Olufsen, son algunas de las exquisiteces que Audi pone al servicio de sus clientes más sibaritas.
Imagen sujeta a licencia CC by Jeff Glucker