El anillo de compromiso de Kate Middleton

Kate Middleton y el príncipe Guillermo ya son marido y mujer. Hoy echamos la vista atrás y os hablamos del anillo de compromiso. Una joya que perteneció a la madre del príncipe y que cumple a la perfección con dos objetivos:

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jmpaniagua01
jueves, 19 mayo, 2011

sellar el amor de la pareja y rendir un sentido homenaje a Diana, a la que seguro Guillermo habrá echado mucho de menos durante los preparativos de su boda y la ceremonia religiosa.

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El día en que el Príncipe Guillermo se decidiera a pedir matrimonio a su novia Kate Middleton, muchos se preguntaron cómo sería el anillo que él le entregaría para formalizar el compromiso. Y por fin, una noche en el Palacio de St. James, se desveló el misterio, la pareja posó ante la prensa para anunciar su boda y en el dedo de Kate aparecía, radiante, el anillo de zafiros de 18 quilates rodeado de diamantes que ya usará la princesa Diana el día que se comprometió con el Príncipe Carlos.

Cuando Diana eligió el anillo en 1981 muchos fueron sus detractores, incluyendo algunos de la familia real, ya que según ellos, la futura princesa había elegido un anillo al alcance de cualquier persona, en lugar de escoger uno medida y totalmente exclusivo. La prensa británica bautizó al anillo como el “zafiro plebeyo”. Sin embargo, la princesa lo lucía encantada, incluso después de separarse del príncipe Carlos.

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Después de la muerte de Diana, el anillo le correspondió en el reparto al príncipe Harry, mientras que su hermano mayor heredó un reloj Cartier. Harry, con buen criterio, decidió que el anillo debería estar en el dedo de la futura reina de Inglaterra y se lo entregó a Guillermo para que se lo diera a Kate.

Se dice que el anillo viajó a Kenia y pasó varias semanas en la mochila de Guillermo antes de que el príncipe se decidiera a pedir matrimonio a la que por aquel entonces era su novia.

Con la tensión de los preparativos, y a medida que se acercaba el gran día, Kate adelgazó hasta tal punto que el anillo de pedida bailaba en su dedo. Preocupada, la futura princesa, encargo a los joyeros de la Corona británica, G Collins & Sons, que incrustarán unas diminutas cuentas de platino que sirvieran de tope para no perderlo.

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