Se veía venir y al fin ha sucedido, el R8 de Audi pierde su techo y se convierte en uno de los descapotables más bonitos de cuantos han pasado por nuestro blog dedicado al lujo. Basta apretar un botón y el cielo pasa a ser nuestro techo, su conducción es un placer, eso si, sin olvidar que en su interior laten más de 500 CV de pura potencia.

El lugar elegido para su presentación en sociedad ha sido el Salón del Automóvil de Frankfurt . Los ingenieros de Audi han trabajado sobre todo en su bastidor de aluminio, en esencia el mismo que la versión coupé, al que se le ha despojado del techo y se le han reforzado los marcos inferiores de las puertas, los pilares A y B además del suelo y el túnel central. Toda esta operación ha supuesto un incremento de peso de tan sólo 6 kilos sobre el bastidor de la versión cubierta cuyo peso es de 216 kilos.


Su propulsor de origen Lamborghini es un 10 cilindros situados en V FSI de 5.200 cc, capaz de entregar 525 CV de potencia. Asociado al motor puede ir un cambio manual o uno automático del tipo R-Tronic, los dos con seis relaciones. Como no podría ser de otra manera cuenta con la transmisión Quattro.

La relación peso potencia de este Audi es de 3,3 Kg./CV, lo que le proporciona unas prestaciones de auténtico infarto: velocidad máxima de 313 Km. /h y una aceleración de 0 a 100 Km. /h en apenas 4 segundos.
Esta obra de arte tiene previsto llegar a los concesionarios en los tres primeros meses del año que viene y su precio será de 156.400 euros.
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